viernes, 26 de diciembre de 2008

7 El conocimiento y la soledad

Pero si la vivo y soy el autor
Que paso con mi vida y como será el final
De esto que no comprendo; el hedor
A muerte es fuente de tristeza

Ahora, no pienso, solo veo
Vivo una escena silenciosa
Una extraña me enamora, es preciosa
Entonces la acompaño y no lo creo

Más adelante en un parpadeo
No fue extraña, fue mi niña mimosa
La que en un momento me amo
Y salió corriendo presurosa

La seguí y todo detrás se destrozo
La encontré perdida en el bosque
Uno que inventamos para perdernos
Y las verdades sirvieron para reírnos

A una mujer ame por mucho tiempo
Pero con otra compartí el resto
La primera nunca me quiso, la ame y es cierto
La segunda no sé si la conocí pero sé que me completo

Una parte del pensamiento
Que modifica mis razones de entendimiento
Ella, la sublime y la mala
Me enseño amar a otra, como debía amarla

Donde quedan las pequeñas cosas
Que enseñan a crecer como rosas
De cuerpo en plata y aura de fuego
Espinas de daga y luz de firmamento

No hay comentarios: