viernes, 26 de diciembre de 2008

capitulo quinto

Deseaba interrogarla y saberlo todo
Al mirarla pensaba por dónde empezar
Pero sentí tristeza en ella
Me acerque y olí su cabello

Me vez herida de muerte
Como la rosa que cortas dé repente
Para la felicidad momentánea de alguien
Que pensara en el asesino, viendo al cadáver

Sumergido por el apacible aroma en ella
Sentía sus palabras y escencias
Como una misma, pero por segunda vez
La siento como el amor mío ¡si ella es!

Tú tienes un deseo que te hará feliz
Pero pedirás otro al dudar de mí
El hada muere en las manos del incrédulo
Mírame y mira el lucero para creerlo

Me veía fijamente cuando lo dijo
Y juntos miramos en lo alto del cielo
Solo un sol de otro lugar estuvo sereno
Hasta que mentalice mi deseo

Ella tal vez supo lo que pensé
Pues lo deje ver en mis ojos
Cuando la mire, me sonrió,
Alzó su mirada a la estrella y fue fugas

Una silenciosa despedida
Pensé en mi felicidad
Y esta aun no está definida
En lo que sería una hermosa y cálida sonrisilla

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