viernes, 26 de diciembre de 2008

Decimo


Una nube negra sale por mi boca
Es humo, no es mi aliento, y tuve
Un segundo para verla y descansar
Vencido... el sueño me lleva a la batalla

Ahora que no hay luz, puedo estar o no,
Me encontraría en mi mente o en
Otro lugar, igual de fácil es no saberlo,
Mi temor es cuando no podre soportarlo

Yo sé quiénes son, pero no me conocen,
Se cada uno de sus nombres y miedos
Hay pánico entre ustedes y sudan sus manos
Sabrán de mi cuando lo desee

Con los ecos de madera vieja lo escuche
Moví mis pies un poco y zapatee
Comprobando lo pensado... y seria él
Quien golpeo muy pesado mi suelo

Dejándome en suspenso y sintiéndolo
De nuevo en mi izquierda a lo lejos
En unos segundos, pavor por mis venas
Y en mis oídos penas ajenas

Aquellas almas serán fantasmas,
Comunes y sencillos como yo, ellos fueron
Son ahora gusanos de manzana
Buscando mi corazón para comérselo

Pero lo encontré primero y encendí su luz
Vi espectros que implonaron humo rojo
Un olor putrefacto salía de sus pasos
De caníbales, con un pensar nefasto profundo

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